domingo, 29 de abril de 2012

Adios...



Duele no tenerte cerca,duele no escuchar tu voz, duele respirar tu ausencia, pero duele mas decirte adiós. Duele como muerte lenta,la sangre ardía por mis venas, la memoria de los dos,Miseria vivir rodeado de la melancolía, pero hoy se seca sin tu amor.si me llamas voy, a tu lado soy ven espera de ti, de ti, de ti y nadie mas,si me dices no, yo me parto en dos, todo por sentir el latir de tu corazónprefiero decirte adióspero duele mas decirte adiós. Duele no tenerte cerca,duele no escuchar tu voz,duele respirar tu ausencia,pero hoy se seca sin tu amor. Duele como muerte lenta,la memoria de los dos,la sangre ardía por mis venas,si me llamas voy, a tu lado soy Miseria vivir rodeado de la melancolía,ven espera de ti, de ti, de ti y nadie mas,prefiero decirte adiós… todo por sentir el latir de tu corazón,si me dices no, yo me parto en dos  
 

martes, 24 de abril de 2012

¡Todo era amor!



¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
... Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M,
con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!

(Oliverio Girondo)